Eje 4. Enfermedades profesionales, riesgos nuevos y emergentes

La evolución de la técnica y del propio mercado de trabajo, las nuevas formas de relaciones laborales, la aparición de nuevos productos y materiales, etc. están dando lugar a la aparición de nuevos riesgos y de enfermedades relacionadas con el trabajo.

Siendo así, el Acuerdo contempla medidas dirigidas de manera específica a la prevención de enfermedades profesionales, pero también a otras enfermedades relacionadas con el trabajo aunque no tengan dicha consideración desde el punto de vista meramente legal; y, por otro lado, a disponer recursos que contribuyan a un mejor conocimiento de los referidos riesgos nuevos y emergentes, de cara a facilitar la puesta en marcha actual y futura de acciones específicas dirigidas a combatirlos.

Línea 4.1 Mejora de sistemas de información

La identificación, gestión, investigación y, por supuesto, la prevención de las enfermedades profesionales, requiere la participación activa y coordinada de distintas entidades y profesionales. Disponer de procedimientos comunes se revela un elemento clave para ganar en eficacia y eficiencia en la gestión y, por consiguiente, en la pretendida prevención de las mismas.

De igual modo, el Acuerdo contempla medidas que incentiven la formación especializada y la elaboración de materiales divulgativos y estudios que faciliten el conocimiento colectivo de este tipo de riesgos, así como la puesta en marcha de acciones más específicas.

Línea 4.2 Asesoramiento técnico, vigilancia y control

Al igual que se contempla en los ejes correspondientes a la integración preventiva y los servicios de prevención ajeno, el Acuerdo incluye medidas y programas específicos orientados al asesoramiento técnico, vigilancia y control del cumplimiento de la normativa preventiva, en cuanto a la prevención de este tipo de riesgos, a realizar por parte de los órganos de la Administración competentes en la materia, así como por los Agentes Sociales.

Línea 4.3 Investigación

El tipo de riesgos que se enmarca en este eje estratégico requieren un importante impulso de la investigación relacionada y orientada a su prevención.

Su propia consideración de riesgos nuevos o emergentes, así como las características de los agentes que dan lugar a determinadas enfermedades profesionales, junto con la influencia de otros factores como la organización del trabajo o los determinantes psicosociales, demandan la puesta en marcha de medidas que incentiven la investigación, con especial atención a la participación de profesionales del ámbito universitario y sanitario.